En resumen
- Los lubricantes biodegradables reducen los riesgos medioambientales.
- Los ésteres modernos ofrecen un rendimiento comparable o superior al del aceite mineral.
- Ideales para ingeniería hidráulica, silvicultura, operaciones offshore y movimiento de tierras.
- El coste de una sola fuga suele superar muchos años de gasto adicional en lubricantes.
Los lubricantes biodegradables suelen asociarse con la sostenibilidad y la legislación medioambiental. Aunque esto es correcto, ya no cuenta toda la historia. Gracias a los avances en los aceites base modernos y la tecnología de aditivos, los lubricantes biodegradables han evolucionado hasta convertirse en alternativas técnicamente avanzadas a los productos convencionales. Para muchas empresas, la decisión ya no consiste únicamente en proteger el medio ambiente, sino también en la fiabilidad, la gestión de riesgos y la continuidad empresarial.
¿Cuándo es realmente biodegradable un lubricante?
Un lubricante biodegradable es descompuesto por microorganismos en componentes naturales como agua, dióxido de carbono y biomasa. Sin embargo, en la práctica suele haber confusión sobre lo que realmente significa este término.
La biodegradabilidad no es una propiedad absoluta. La velocidad a la que se descompone un lubricante depende de factores como la temperatura, la humedad, la presencia de oxígeno y la cantidad de microorganismos en el entorno. Un producto que se degrada rápidamente en condiciones de laboratorio puede comportarse de manera diferente en la práctica. Por ello, se utilizan métodos de ensayo estandarizados internacionalmente para evaluar los productos en condiciones comparables.
Uno de los métodos de ensayo más conocidos es OECD 301B. Este ensayo mide en qué medida un producto se biodegrada en un plazo de 28 días. Un lubricante se considera fácilmente biodegradable cuando más del 60 % del producto se descompone dentro de este periodo.
El término biodegradable también se confunde habitualmente con biobasado. Aunque ambos términos están relacionados con la sostenibilidad, no significan lo mismo. Un lubricante biobasado se fabrica total o parcialmente a partir de materias primas renovables, pero no es automáticamente biodegradable. Por el contrario, un lubricante biodegradable también puede contener materias primas que no procedan de fuentes vegetales.
Esta distinción es importante para los profesionales que trabajan en zonas medioambientalmente sensibles o cerca de ellas. Los clientes y las autoridades encargadas de conceder permisos evalúan cada vez más el comportamiento medioambiental real de un lubricante. Por lo tanto, un producto comercializado como sostenible no cumple automáticamente todos los requisitos aplicables.
¿Por qué cada vez más empresas hacen el cambio?
El uso de lubricantes biodegradables está aumentando en todo el mundo. La legislación y las normativas desempeñan un papel importante, pero la necesidad de las empresas de gestionar sus riesgos de forma más eficaz es igualmente significativa.
Los trabajos en reservas naturales, junto a vías navegables, en zonas de protección de aguas subterráneas o en ubicaciones offshore se realizan cada vez más bajo estrictas condiciones medioambientales. También se imponen requisitos más exigentes a los materiales y productos auxiliares utilizados en proyectos de infraestructura y contratos públicos.
Al mismo tiempo, aumenta la concienciación de que ningún sistema hidráulico, punto de lubricación o tren de transmisión está completamente libre de fugas. Por lo tanto, la cuestión no es si se producirá una pérdida de producto, sino cuáles serán las consecuencias cuando ocurra.
Cuando un lubricante convencional llega al suelo o a las aguas superficiales, puede permanecer en el medio ambiente durante mucho tiempo. Los lubricantes biodegradables se descomponen considerablemente más rápido mediante procesos naturales. Aunque cualquier fuga sigue siendo indeseable, el impacto sobre el medio ambiente puede reducirse significativamente. Precisamente por ello, los lubricantes biodegradables se incluyen cada vez más en las estrategias de gestión de riesgos de las empresas.
Una pequeña fuga puede tener grandes consecuencias
Cuando una máquina se avería debido a una manguera hidráulica defectuosa o una junta dañada, la atención inmediata suele centrarse en la reparación. Sin embargo, en la práctica, los costes indirectos pueden ser considerablemente superiores a los propios daños técnicos.
Cuando el aceite llega a aguas superficiales, una reserva natural u otro entorno sensible, los costes de limpieza y saneamiento pueden aumentar rápidamente. La parada de los equipos, los retrasos en los proyectos, los costes de investigación y las posibles reclamaciones de los clientes también pueden generar importantes gastos adicionales.
Por lo tanto, para las empresas que operan en los sectores del movimiento de tierras, la gestión del agua u offshore, tiene sentido considerar no solo el precio de compra de un lubricante, sino también las posibles consecuencias de un incidente. Al fin y al cabo, el coste real de una fuga suele estar determinado por su impacto y no por el valor del lubricante perdido.
Los costes de saneamiento de un incidente de contaminación menor comienzan aproximadamente en 2.000 € y superarán casi de inmediato el coste adicional de utilizar un lubricante biodegradable. Si la contaminación llega a las aguas subterráneas, los costes de saneamiento pueden ascender a decenas de miles de euros.
La tecnología ha avanzado considerablemente
Durante muchos años, los lubricantes biodegradables tuvieron una reputación menos favorable. Los productos más antiguos, basados principalmente en aceites vegetales, eran especialmente sensibles a la oxidación y la hidrólisis. Como consecuencia, los intervalos de cambio de aceite podían ser más cortos y el rendimiento podía disminuir en condiciones de funcionamiento exigentes.
El desarrollo de la tecnología moderna de ésteres ha cambiado radicalmente esta percepción. Los ésteres ofrecen de forma natural excelentes propiedades lubricantes combinadas con un alto nivel de biodegradabilidad. Además, son naturalmente polares, lo que les permite adherirse firmemente a las superficies metálicas y formar una película lubricante estable.
Por lo tanto, muchas de las limitaciones asociadas con las generaciones anteriores de productos han sido superadas. Los lubricantes biodegradables modernos con Eurol SYNGIS Technology mantienen su viscosidad en un amplio rango de temperaturas, proporcionan una excelente protección contra el desgaste y soportan cargas elevadas. En muchas aplicaciones, su rendimiento es ahora comparable o incluso superior al de lubricantes convencionales de alta calidad.
The discussion is therefore gradually changing. While environmental benefits were previously the main consideration, the technical added value of biodegradable lubricants is now also playing an important role in the selection process.
Por lo tanto, el debate está cambiando gradualmente. Mientras que anteriormente los beneficios medioambientales eran la principal consideración, ahora el valor añadido técnico de los lubricantes biodegradables también desempeña un papel importante en el proceso de selección.
El caso práctico sobre la lubricación y la protección contra la corrosión de una tuneladora demuestra que un lubricante biodegradable puede rendir incluso en las condiciones de funcionamiento más extremas.
Las ventajas de los lubricantes biodegradables son especialmente evidentes en lugares donde una fuga podría afectar directamente al entorno. Esto se aplica, por ejemplo, a excavadoras que trabajan junto a vías navegables, diques y reservas naturales. Los lubricantes biodegradables también se utilizan cada vez más en el sector de la gestión del agua, en los sistemas hidráulicos de puentes, esclusas, estaciones de bombeo y presas.
Dentro del sector offshore, los lubricantes biodegradables ya se han convertido en una parte consolidada de las políticas de mantenimiento en muchas ubicaciones. Su uso también está aumentando en la silvicultura, donde las máquinas trabajan diariamente en zonas en las que la protección del suelo y la naturaleza es un aspecto importante.
Puntos de lubricación abiertos: menos preparación, menor riesgo
Al lubricar puntos abiertos como bisagras, cables, cadenas y rodamientos, suele prestarse mucha atención a evitar derrames. Esto requiere una preparación adicional, especialmente cuando se trabaja cerca del agua o en reservas naturales.
Actualmente existen lubricantes biodegradables en formato spray para este tipo de aplicaciones. Un ejemplo es Eurol Lube PL BIO Spray. Su aplicación dirigida permite aplicar el producto con precisión, reduciendo el riesgo de pérdida de producto. Esto simplifica los trabajos de mantenimiento y, al mismo tiempo, limita el posible impacto de las fugas de lubricante.
¿Podría ser beneficioso el cambio para su organización?
No todas las aplicaciones requieren un lubricante biodegradable. Sin embargo, puede ser conveniente estudiar las posibilidades cuando las máquinas se utilizan regularmente en zonas medioambientalmente sensibles o cuando los clientes imponen requisitos medioambientales específicos.
Las empresas que trabajan activamente en certificación, sostenibilidad o gestión de riesgos también incorporan cada vez más estos productos en sus políticas de lubricación. Antes de realizar el cambio, es importante tener en cuenta la compatibilidad de los materiales, la limpieza del sistema y los intervalos de mantenimiento.
Conclusión
Los lubricantes biodegradables ya no son productos de nicho. Gracias a la moderna tecnología de ésteres y a la avanzada tecnología de aditivos, no solo ofrecen importantes beneficios medioambientales, sino también un excelente rendimiento técnico.
Para un número creciente de organizaciones, la decisión ya no consiste en elegir entre sostenibilidad y rendimiento. Los lubricantes biodegradables ofrecen una alternativa plenamente desarrollada que ayuda a reducir riesgos, evitar paradas y mejorar la fiabilidad de máquinas e instalaciones.
Por lo tanto, la cuestión hoy ya no es si los lubricantes biodegradables son técnicamente adecuados, sino en qué aplicaciones representan la opción más lógica.
¿Le gustaría saber si un lubricante biodegradable es adecuado para sus máquinas o instalaciones? Póngase en contacto con su responsable de cuenta de Eurol. Juntos determinaremos qué solución se adapta mejor a su aplicación, condiciones de funcionamiento y objetivos de sostenibilidad.
Autor: John Klein Elhorst – Senior Technical Advisor